lunes, 7 de marzo de 2016

Reparando cambio de vías escala HO

 A veces, tras un largo uso (o cuando tu pieza es de segunda mano) los tramos de vía de una maqueta pueden estropearse y dejar de funcionar. Tal es el caso de un cambio de vía que he reparado con elementos que se pueden conseguir con facilidad.

 El plástico con el que se manufacturan ciertas piezas de ferromodelismo, difiere mucho en calidad entre los distintos fabricantes, y algunas partes de éstas pueden romperse con facilidad. Hablaré específicamente de la barra que mueve las dos agujas del cambio de vía. En el centro de ésta, suele haber un orificio diseñado para insertar el brazo o perno, según sea el caso, que lo hace funcionar.


En la foto anterior, podemos ver claramente que la barra que he mencionado ya no existe, y bajo el riel en la parte superior de la foto falta un pedazo de plástico. Omitiré dicho pedazo de plástico faltante y me abocaré a la fabricación de la barra. Para esto, tomé de entre mis muchas cosas guardadas una placa para circuito impreso que nunca utilicé, aunque bien pudiera haber usado cualquier otra placa tomada de algún radio viejo que tuviera por lo menos dos orificios a conveniente distancia entre sí.


 Lo primero que hice, aprovechando que nunca fue perforada, fue escoger qué parte de la placa utilizaría para mi proyecto. Usé una franja tan delgada como un durmiente, cortada de la parte superior.


 Enseguida, coloqué las agujas en cualquiera de sus dos posiciones de la misma forma en que normalmente estaría si acaso no estuviera dañada y tomé la medida entre ellas, poniendo atención en los ojillos con los que se fijan a la barra controladora.


Esa misma medida la he llevado a la barra que estoy fabricando y marco el lugar donde he de perforar con una broca tan delgada como un clavo o alfiler.


 Aparte de los orificios para las agujas, debemos hacer un segundo barreno para conectar nuestro cambio de vías a su motor o con lo que vayamos a controlarlo.


Tras las perforaciones, habrá que quitar todo el cobre que provoque el contacto entre los orificios, respetando la periferia de ellos, para después tener superficie para soldar los remaches de las agujas.


Insertamos la nueva barra en su lugar con los puntos de cobre hacia abajo, y a cada aguja le ponemos un alfiler de joyería (Suelen ser de latón y se usan para dar un límite a ciertas piezas de bisutería) con la cabeza en los ojillos de la aguja de cambio y la punta hacia abajo. A un costado de la vía, podemos apreciar en la foto el orificio donde se conectará la pieza que controlará los cambios, así como un alfiler colocado en su lugar y otro esperando su turno.


Para evitar que los remaches (alfileres) se salgan de su lugar, hemos de soldar las puntas por la parte de abajo cuidando que la soldadura no resbale por el alfiler y se adhiera el ojillo de la aguja de cambios. Para facilitar el trabajo, coloqué un pequeño trozo de placa de circuito debajo, de manera que la cabeza del alfiler recargue en ella y tras la soldadura quede lo más ajustado posible y sin juego.


Por último, se corta el excedente de los alfileres y de ser necesario, se liman las puntas para que no rocen en la base donde se coloque el cambio de vías. Así mismo, si la nueva barra es demasiado larga, se puede recortar un poco y pasarle un pincel con pintura (Material del cual carezco por el momento, por eso no incluyo la foto del acabado final)


Ahora sí, nuestro cambio de vías está listo para volver a colocarse en la maqueta y darnos largas horas de esparcimiento.